miércoles, 18 de marzo de 2015

Renuevo mi entrega

Deseo sinceramente renovar mi entrega-a pesar de los errores personales, de las caídas, de las debilidades- confirmar mi camino de fidelidad.

Quiero amar con obras.

Le pido especialmente hoy a San José el deseo eficaz de cumplir la voluntad de Dios en todo, en una entrega alegre, sin condiciones, que sirva a muchos para que encuentren el camino que conduce al Cielo.

sábado, 14 de marzo de 2015

Fortalezcan sus corazones

Papá Francisco: "quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un CAMINO DE FORMACIÓN DEL CORAZÓN" (Benedicto XVI; Ct. enc. Deus caritas est, 31)

CORAZÓN: fuerte, firme, cerrado al tentador,  pero abierto a Dios,  pobre, misericordioso, vigilante y generoso

"Haz nuestro corazón semejante al tuyo" (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús )

martes, 3 de marzo de 2015

Possumus!

¿Estamos seriamente dispuestos a cumplir, en todo, la voluntad de nuestro Padre Dios?

¿Hemos dado al Señor nuestro corazón entero, o seguimos apegados a nosotros mismos, a nuestros intereses, a nuestra comodidad, a nuestro amor propio?

¿Hay algo que no responde a nuestra condición de cristianos, y que hace que no queramos purificarnos?

"La acción nada vale sin la oración: la oración se avalora con el sacrificio"

"Penitencia es el cumplimiento exacto del horario que te has fijado, aunque el cuerpo se resista o la mente pretenda evadirse con ensueños quiméricos. Penitencia es levantarse a la hora. También, no dejar para más tarde, sin un motivo justificado, esa tarea que te resulta más difícil o costosa."

Servir a los demás requiere mortificación y presencia de Dios, y olvido de uno mismo.

Para poder servir digna y eficazmente a los otros, hay que saber dominarse, es necesario poseer las virtudes que hacen posible tal dominio.

lunes, 2 de marzo de 2015

Humildad y espíritu de servicio

¿Cómo es nuestro trato con los demás?

¿Está lleno de espíritu de servicio?

¿Es MI proyecto o NUESTRO proyecto?

¿Servimos nosotros a los demás, en la familia, en el trabajo, en esos favores anónimos que quizá jamás van a ser agradecidos?

Todos deseamos una palabra de aliento cuando las cosas no han ido bien, y comprensión de los demás cuando, a pesar de la buena voluntad, nos hemos vuelto a equivocar; y que se fijen en lo positivo más que en los defectos; y que haya un tono de cordialidad en el lugar donde trabajamos o al llegan a casa; y que se nos exija en nuestro trabajo, pero de buenas maneras; y que nadie hable mal a nuestras espaldas; y que haya alguien que nos defienda cuando se nos critica y no estamos presentes; y que se preocupen de verdad por nosotros cuando estamos enfermos; y que se nos haga la corrección fraterna de las cosas que hacemos mal, en vez de comentarlas con otros; y que recen por nosotros y...

Hemos de dejar nuestro egoísmo a un lado y descubrir esas manifestaciones de la caridad que hacen felices a los demás. Si no lucháramos por olvidarnos cada vez más de nosotros mismos, pasaríamos una y otra vez al lado de quienes nos rodean y no nos daríamos cuenta de que necesitan una palabra de aliento, valorar lo que hacen, animarles a ser mejores y servirles.

El egoísmo ciega y nos cierra el horizonte de los demás; la humildad abre constantemente camino a la caridad en detalles prácticos y concretos de servicio. Este espíritu alegre, de apertura a los demás, y de disponibilidad es capaz de transformar cualquier ambiente.

La humildad nos hace reconocer en primer lugar los propios errores y las propias miserias. Estamos en condiciones entonces de ver con comprensión los defectos de los demás y de poder prestarles ayuda. También estamos en condiciones de quererles y aceptarlos con esas deficiencias.

Hay que entender que servir a los demás es una de las formas de encontrar la alegría en esta vida.

sábado, 28 de febrero de 2015

Fuertes y pacientes : serenos

Quiero tener fija la mirada en Dios; mantenerme sereno ante las preocupaciones, olvidar las pequeñeces, los rencores y las envidias, no quiero perder las energías, que me hacen falta para trabajar con eficacia, en servicio de los hombres.

Quiero poseer mi alma con la paciencia porque, estoy convencido, aprendiendo a dominarme, comienzo a poseer aquello que soy. Esta paciencia será la que me impulse a ser comprensivo con los demás, persuadido de que las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo.

Sereno porque siempre hay perdón, porque todo encuentra remedio, menos la muerte y, para los hijos de Dios, la muerte es vida.

Sereno, aunque sólo fuese para poder actuar con inteligencia: quien conserva la calma está en condiciones de pensar, de estudiar los pros y los contras, de examinar juiciosamente los resultados de las acciones previstas. Y después, sosegadamente, interviene con decisión.

jueves, 26 de febrero de 2015

Serviam!

Señor, te ofrezco todo lo que soy, lo que tengo, lo que puedo, todo lo pongo en tus manos.

Edifica Tú, Señor con lo poco que soy. Por los méritos de tu Hijo, transformame, Dios altísimo.

Te pido por mi familia, por mis bienhechores, por cada miembro de nuestro apostolado, por todas las personas que nos combaten, por aquéllos que se encomiendan a mis pobres oraciones...

Enséñame a poner mi corazón en el suelo para que su caminar sea menos duro.

martes, 24 de febrero de 2015

Cuaresma

Señor, que no olvide que el espíritu de penitencia está principalmente en cumplir, cueste lo que cueste, el deber de cada instante.

lunes, 23 de febrero de 2015

Ángel custodio

Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumíname, custódiame, rígeme y gobiérname, ya que he sido confiado a tu piedad celeste. Amén

Siento una gran pena cuando, por olvido, por tibieza o por ignorancia, no me siento acompañado por tan fiel compañero, o no le pido ayuda en tantas ocasiones en que la necesito.

Se que nunca estoy solo en la tentación o en la dificultad, mi Ángel me asiste; se también queestará a mi lado hasta el mismo momento en que abandone este mundo.

Al final de la vida, mi Ángel Custodio me acompañará ante el tribunal de Dios.

Sancti Angeli, Custodes nostri: defendite nos in proelio, ut non pereamus in tremendo iudicio. Santos Ángeles Custodios: defendednos en la batalla, para que no perezcamos en el tremendo juicio.

domingo, 22 de febrero de 2015

Serviam!

Al rezar quiero darme más cuenta de lo que digo en la última petición del Padrenuestro: "no nos dejes caer en la tentación, líbranos del Mal, del Maligno. Haz, oh Señor, que no ceda ante la infidelidad a la cual nos seduce aquel que ha sido infiel desde el comienzo"

En estos días de Cuaresma quiero mejorar mi fidelidad a aquello que se que Dios me pide, se que es la mejor manifestación de que frente al Non serviam del demonio, quiero poner mi personal Serviam: Te serviré, Señor


Con San Josemaría en Buenos Aires, Argentina, el 26 de junio de 1974

Una solución para que el mundo cambie, que tu y yo luchemos por ser mejores cada día.

Hablar con mucha sinceridad con el idioma del mundo.

Ser muy devoto de San José, el sacó adelante la familia de Nazaret.

La libertad de enseñanza es un tema religioso; la libertad nos la ganó el Señor muriendo en la cruz.

Aceptar la enfermedad con alegría.

Hacer un buen negocio económico y un gran negocio espiritual.

Nos ha elegido el Señor desde antes de la creación del mundo para que seamos santos. Somos pequeños pero Dios nos ha elegido.

Meter el corazón en las cosas terrenas.

Los papás hacemos muy bien viendo las cosas de tejas para abajo; ir de la mano de su confesor. Ejemplo de Tobías y San Rafael. También encomendarlos a San Juan el evangelista.

A luchar cada uno en su lucha interior; todos somos de barro, acudir al regalo de la confesión.

viernes, 20 de febrero de 2015

Todo tiene remedio, basta ser sincero de verdad.

Señor, si quieres -y Tú quieres siempre-, puedes curarme. Tú conoces mi flaqueza.

Tú, que has curado a tantas almas, haz que, al tenerte en mi pecho o al contemplarte en el Sagrario, te reconozca como Médico divino.

Se que un jefe en el campo de batalla estima más al soldado que, después de haber huido, vuelve y ataca con ardor al enemigo, que al que nunca volvió la espalda, pero tampoco llevó nunca a cabo una acción valerosa...

También se que no sólo se santifica el que nunca cae sino el que siempre se levanta y que lo malo no es tener defectos -porque defectos tenemos todos-, sino pactar con ellos, no luchar.

Creo que todo tiene remedio. Tu estás siempre muy cerca de nosotros, pero especialmente en los momentos de la caida, por muy grande que haya sido la falta, aunque sean muchas las miserias. Basta ser sincero de verdad.

Tu esperas de nosotros más oración y mortificación, más comprensión y cariño.

Soy consciente de mis heridas y de mis llagas y experimento la urgencia de ser curado; quiero dejar mi antigua vida y no seguir a otro más que a ti, Señor, que curas siempre mis heridas.

jueves, 19 de febrero de 2015

Vía crucis del siglo XXI

Sin un verdadero espíritu de penitencia y de conversión sería imposible el trato contigo, y nos dominaría el pecado.

Rehuir la penitencia significaría también rehuir la santidad y quizá, por sus consecuencias, la misma salvación.

Quiero identificarme contigo y acepto Tu invitación a padecer junto a ti.

Sobre todo, los viernes de Cuaresma como hoy, que tienen un recuerdo especial del Viernes Santo en que consumaste la Redención.

Meditaré los acontecimientos de aquel día, que han quedado recogidos en la tradicional devoción del Vía Crucis. 

Estoy decidido a acompañarte en estos días, contemplando Tu Humanidad Santísima en las escenas del Vía Crucis: ver cómo voluntariamente recorres el camino del dolor por nosotros.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Ecce ego quia vocasti me!

Me has llamado y aquí estoy. Estoy decidido a que no pase este tiempo de Cuaresma como pasa el agua sobre las piedras, sin dejar rastro. Me dejaré empapar, transformar; me convertiré, me dirigiré de nuevo a Ti, queriéndote como Tu deseas ser querido.

Quiero ser Tuyo, para tener mayor gracia para mi eficacia en la tierra y para alcanzar felicidad eterna.

Estoy decidido a seguir el camino de la entrega: la Cruz a cuestas, con una sonrisa en los labios, con una luz en mi alma.

Quiero prepararme con un examen hondo, y te pido ayuda Señor, para que pueda conocerte  mejor y me conozca mejor a mi mismo.

Se que no hay otro camino, si hemos de convertirnos de nuevo. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Apostolado del ejemplo

Señor, que me vean todos muy piadoso, muy enamorado de la Santísima Virgen, muy rezador: Dios lo espera de mi.

Quiero ser fiel a la doctrina de siempre de la Iglesia.

No quiero dejar la oración, la lectura y la meditación del Santo Evangelio, las pequeñas mortificaciones de cada día, ofrecidas a Dios y a la Santísima Virgen, nuestra Madre, con fervor y con perseverancia.

Quiero enseñar las verdades de siempre —lo que aprendí de mis padres, que son tan buenos—, que no puede cambiarse el depósito de la fe que Jesucristo nos ha confiado.

Imitando la vida de Cristo, que pasó haciendo el bien, confortando, sanando, enseñando, procurando hacer el bien allí donde esté.

Se que nuestro destino es eterno y sobrenatural, sólo en Jesucristo nos salvamos para siempre, y sólo en Él alcanzaremos ya de algún modo en esta vida la paz y la felicidad verdaderas.

Pido fervientemente al Señor que conserve al Romano Pontífice, que lo vivifique con su aliento divino, que lo haga santo y lo llene de sus dones, que lo proteja de modo especialísimo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Obras son amores

Poner el corazón en el suelo para que los demás no sientan la dureza.

sábado, 14 de febrero de 2015

Mis amigos sacerdotes

Son firmes, apacibles, cariñosos, alegres; servidores especiales —siempre con sosiego y alegría— de todas las almas.

Son, en cualquier situación y circunstancia en que se encuentren, instrumentos de unidad.

Siempre intentan buscar no su interés sino el de los demás.

Cada Confesión que otorgan es expresión del poder y de la misericordia de Dios; los sacerdotes ejercitan este poder no en virtud propia, sino en nombre de Cristo -in persona Christi-, como instrumentos en manos del Señor.

Jesús les identifica de tal modo consigo en el ejercicio de los poderes que les confia, que su personalidad es como si desapareciese delante de la suya, ya que Él es quien actúa por medio de ellos.

Oígo a Cristo en la voz de mis amigos sacerdotes.

viernes, 13 de febrero de 2015

Falta de caracter... y de alfombras

Hay que meterse el carácter en el bolsillo y sonreír y hacer agradable la vida a los que tenemos junto a nosotros.

No supone algo extraño —somos seres humanos, no espíritus puros— que, en algún momento, se escape una reacción desabrida o de mal genio, fruto de la soberbia personal, capaz de enturbiar la convivencia entre las personas. Pero contamos con el remedio al alcance de la mano: saber pedir perdón, mostrar de un modo u otro que nos duele haber causado un disgusto a alguien.

Si alguna vez pienso que me han ofendido, rechazaré terminantemente del corazón cualquier resentimiento: evitaré incubar gérmenes nocivos que podrían agriar las relaciones con los demás.

¡Quiero hacerme alfombra en donde los demás pisen blando!

«¡Mirad cómo se aman»!, comentaban los paganos al ver el cariño con que se trataban entre sí los primeros cristianos. También ahora ha de notarse que nos queremos y que amamos a todas las personas con las que coincidimos.

Deseo fomentar muchísimos deseos de servir, de gastarme gustosamente por los demás.

Para ello voy a luchar por cuidar más los detalles de la convivencia amable y positiva con las demás personas, en todos los ambientes, comenzando por mi propia casa.

Para ello buscaré y trataré en todo momento a María y a José.

lunes, 9 de febrero de 2015

Como el que atesora...

Así dice la escritura que es el que honra a su madre. Hoy es tu cumpleaños y quiero honrar con todo mi ser el "dulcísimo precepto del Decálogo", porque es una de las más gratas obligaciones que el Señor me ha dejado.

Recuerdo con inmenso cariño tu empeño esforzado para que fuera trabajador, austero, educado en el sentido pleno de la palabra... y, sobre todo, buen cristiano.

Siempre quisiste que arraigaran en mi los fundamentos de las virtudes humanas: la reciedumbre, la sobriedad en el uso de los bienes, la responsabilidad, la generosidad, la laboriosidad, que aprendiera a gastar sabiendo las necesidades que muchos padecen actualmente en el mundo...

El amor inmenso a vuestros cuatro hijos os movió a papá y a ti a buscar un lugar adecuado para la época de vacaciones y el descanso -con frecuencia sacrificando vuestros gustos e intereses-, evitando aquellos ambientes que harían imposible, o al menos muy difícil, la práctica de una verdadera vida cristiana.

Nunca olvidásteis que erais administradores de un inmenso tesoro de Dios y que, por ser cristianos, no constituíais una familia más -y así nos lo enseñásteis con oportunidad a vuestros hijos-, sino una familia en la que Cristo estaba presente.

Esta realidad viva os impulsó a ser ejemplares en toda ocasión (vida de familia, deberes profesionales, sobriedad, orden...).

"En el rostro de toda madre se puede captar un reflejo de la dulzura, de la intuición, de la generosidad de María."

Se que honrandote, honro también a la que, siendo Madre de Cristo, es igualmente Madre mía.

Te pongo bajo la protección de la Santísima Virgen y de los santos Ángeles Custodios.

¡Te quiero! Aunque en más de una ocasión no haya sido capaz  de demostrártelo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Las penas son alas

Decía San Agustín: hacer todo lo que se pueda y pedir lo que no se puede.

Tu no mandas cosas imposibles y las penas son alas, dice una antigua expresión latina.

Bástele a cada día su propio afán.

Que no olvide que "todos estamos llamados a sufrir, pero no todos en el mismo grado y de la misma manera; cada uno seguirá en esto su llamada, correspondiendo a ella generosamente. El sufrimiento, que desde el punto de vista humano es tan desagradable, se convierte en fuente de santificación y de apostolado, cuando lo aceptamos con amor y en unión con Jesús..."

Dormí y soñé que la vida era alegría.
Desperté y vi que la vida era servicio.
Serví y descubrí que en el servicio se encuentra la alegría.
(poeta indio, Rabindranath Tagore, premio Nobel de literatura 191)

Verdadera jornada de reflexión

En el día de mi 49 cumpleaños miro el pasado con gratitud, quiero vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza.

Como ha pedido el Papa Francisco en el comienzo del Año de la Vida Consagrada (y 500 aniversario de Santa Teresa de Jesús), "¡seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la dedicación llena de esperanza!"

¡Así sea!


jueves, 5 de febrero de 2015

Cena con invitado

Mártires modernos

Son un ejemplo de amor y de firmeza en la fe, de valentía y de fecundidad.

El ejemplo del mártir me trae a la memoria que a la fe se debe un testimonio personal, preciso, y -si llega el caso- costoso, intrépido; y me recuerda que el mártir de Cristo no es un héroe extraño, sino que es para nosotros, es nuestro.

Enseña Santo Tomás que esta virtud se manifiesta en dos tipos de actos: acometer el bien sin detenerse ante las dificultades y peligros que pueda comportar, y resistir los males y dificultades de modo que no nos lleven a la tristeza.

En el primer caso valentía y audacia; en el segundo, paciencia y perseverancia.

Señor, que sepa superar los estados de ánimo, para evitar las quejas inútiles, para perseverar en el trabajo cuando comienza el cansancio, para sonreír cuando me encontre con menos facilidad de hacerlo, para corregir lo que sea necesario, para comenzar cada labor en su momento, para ser constante...

Que sepa también "ir tirando" de la gente, con paciencia y cariño. Que sepa conducirme cada día, al tratar a quienes me rodean, con mucha comprensión, con mucho cariño, junto con toda la energía necesaria.

Señor te entrego mi vida con ese heroísmo escondido que me pides, en el cumplimiento fiel del deber: en el trabajo, en la familia, en la lucha por ser siempre coherente con la fe cristiana, con un ejemplo que arrastre y estimule.

Se que necesitas almas recias y audaces, que no pacten con la mediocridad. Te lo ofrezco por todos los cristianos perseguidos de todos los tiempos, en especial por mis hermanos se Siria.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Nuestro tesoro

¡Cuánta enfermedad a mi alrededor!

Deseo tener delicadeza y humanidad con todos ellos. Quiero acompañarles, visitarles con la frecuencia oportuna, procurar que la enfermedad no les intranquilice, facilitarles el descanso y cumplimiento de todas las prescripciones del médico, hacerles grato el tiempo que esté con ellos, sin que nunca se sientan solos, y ayudarles a que ofrezcan y santifiquen el dolor, procurando que reciban los sacramentos.

¿Te veo en cada enfermo? ¿Se cuidarles con cariño y respeto? ¿ Tengo atenciones delicadas y se prestarles esas pequeñas ayudas que tanto se agradecen?

martes, 3 de febrero de 2015

Mi vida corriente, llena de trabajo y de normalidad,

¿Es camino de santidad, como lo fue la de la Sagrada Familia?

¿Procuro llevarla a cabo con perfección humana, con honradez y, a la vez, con fe y sentido sobrenatural?

Permaneciendo en mi lugar, con mis quehaceres aquí en la tierra me gano el Cielo y ayudo a toda la Iglesia y a la humanidad entera.

Quiero imitar el ejemplo del Señor, buscando en mi ocupación profesional no sólo el cumplir, sino el sobreabundar en la abnegación y el sacrificio, en un empeño gustoso, con amor.

Quiero llegar al fondo, con valentía. Realizar el trabajo a conciencia, haciendo rendir el tiempo, sin dejarme dominar por la pereza; manteniendo la ilusión por mejorar día a día en mi preparación profesional; cuidando los detalles en la tarea cotidiana; abrazando con amor la Cruz, la fatiga de la labor de cada día.

Deseo ser partícipe de la Creación.

Mi unión contigo en el trabajo diario, refuerza en mi el propósito de hacer todo solamente por Tu gloria y el bien de las almas.

Quiero que vayan a la par en mi vida la santificación del trabajo y el afán apostólico.

lunes, 2 de febrero de 2015

Comuniones espirituales

Saxum recuérdame frecuentemente la presencia cercana de Cristo en los sagrarios de Zaragoza.

Que cada día sean mayores mis deseos de recibir al Señor y mayor mi amor, de modo particular en esos minutos en los que permanece sacramentalmente en mi corazón.

Se que la Comunión no es un premio a la virtud, sino alimento para los débiles y necesitados como yo.

Que ponga todo mi empeño en apartar la rutina, la tibieza, el desamor...

Que disponga convenientemente mi alma con actos de fe, de esperanza y de amor.

domingo, 1 de febrero de 2015

El humilde carpintero de Nazaret

San José, después de María, es el mayor de los santos en el Cielo

Al Santo Patriarca le han sido encomendados, de un modo real y misterioso, los cristianos de todas las épocas.

Atiéndeme en aquello que en estos días te pedo, y que dejo en tus manos para que tú lo presentes ante Jesús, que tanto te amó y a quien tanto amaste en la tierra y ahora amas y adoras en el Cielo.

 ¿Dudo cuando me encuentro dificultades para llevar a cabo lo que Dios quiere de mi: sostener a la familia?, ¿sigo el razonamiento lógico de que "porque tengo la gracia de Dios, porque tengo una vocación, podré superar todos los obstáculos?", ¿me crezco ante las dificultades, apoyándome en Dios?

Se que el fundamento, el sillar -quizá sin brillar, oculto- ha de ser sólido, sin fragilidades; tiene que servir de base para el sostenimiento del edificio...; si no, se queda aislado

Sancte Ioseph..., ora pro nobis..., ora pro me!

sábado, 31 de enero de 2015

Amor por el Papa

¿Cómo demostrar nuestro amor por el Papa?

El amor al Romano Pontífice ha de ser en nosotros una hermosa pasión, porque en él vemos a Cristo. (Amar a la Iglesia, 30).

Tu más grande amor, tu mayor estima, tu más honda veneración, tu obediencia más rendida, tu mayor afecto ha de ser también para el Vice–Cristo en la tierra, para el Papa. -Hemos de pensar los católicos que, después de Dios y de nuestra Madre la Virgen Santísima, en la jerarquía del amor y de la autoridad, viene el Santo Padre.  (Forja, 135).

Gracias, Dios mío, por el amor al Papa que has puesto en mi corazón. (Camino, 573).

Católico, Apostólico, ¡Romano! -Me gusta que seas muy romano. Y que tengas deseos de hacer tu “romería”, videre Petrum, para ver a Pedro. (Camino, 520).

Cada día has de crecer en lealtad a la Iglesia, al Papa, a la Santa Sede... Con un amor siempre más ¡teológico! (Surco, 353).

Acoge la palabra del Papa, con una adhesión religiosa, humilde, interna y eficaz: ¡hazle eco! (Forja, 133).

Que la consideración diaria del duro peso que grava sobre el Papa y sobre los obispos, te urja a venerarles, a quererles con verdadero afecto, a ayudarles con tu oración. (Forja, 136).

jueves, 29 de enero de 2015

La buena voluntad de mejorar...

"El tiempo es un tesoro que se va, que se escapa, que discurre por nuestras manos como el agua por las peñas altas. Ayer pasó, y el hoy está pasando. Mañana será pronto otro ayer. La duración de una vida es muy corta. Pero, ¡cuánto puede realizarse en este pequeño espacio, por amor de Dios!" San Josemaría

La Iglesia necesita hijos fieles, que reparen por los hijos desleales.

Voy a luchar por suprimir defectos y mejorar mi vida; ya que, —como explicaba el San Josemaría— "la santidad está en tener defectos y luchar contra ellos, pero nos moriremos con defectos".

"Éste es nuestro destino en la tierra: luchar, por amor, hasta el último instante. Deo gratias!"

Se que «la vida del hombre sobre la tierra es milicia». Si no luchamos, quiere decir que no vamos bien.

Declaro la guerra contra todo lo que, en mi vida, no es de Dios: contra la soberbia, la sensualidad, el egoísmo, la superficialidad, la estrechez de corazón.

Fructificar

Jesús decía en una de sus parábolas que un amo entregó a sus criados: 10 talentos a uno, 5 talentos a otro, y 1 talento a un tercero. A todos según sus capacidades. Y todos tenían las aptitudes para conseguir que esos talentos den fruto.

Y sucedió que el amo regresó de su largo viaje, y preguntó qué había pasado con esos dones que les había concedido.

El primero se presentó y los había convertido en 20. El amo se alegró bastante y le regaló muchas propiedades. Igual pasó con el segundo, que había producido 10. Finalmente llamó al tercero, y resultó que este había escondido el talento. No se había preocupado de fructificarlo. ¿Por qué? Quizá por negligencia, por pereza, por miedo, o simplemente por negarse a trabajarlo y lograr que genere, al menos 1 talento más.

El amo se irritó y mandó a expulsarlo de su comarca, donde nunca más pudo entrar.

Así es nuestra vida. Hemos recibido muchas gracias de Dios, y no podemos ocultarlas. Tenemos que esforzarnos para que todos se beneficien de ellas, principalmente quienes conforman nuestro hogar: la esposa, el esposo, los hijos.

Nos toca revisar cuáles han sido los regalos que el Señor nos ha otorgado, y seguir multiplicándolos o, si nos hemos descuidado, comenzar hoy mismo por aumentarlos.

La vida es corta, aunque nuestra existencia dure algunos años más.

Y nos llamarán… y nos pedirán cuentas.

Administremos bien nuestros talentos

Dios, los demás y yo (corazón y voluntad)

La caridad se dirige siempre a Dios, como amor filial. Pero incluye también el amor a quienes Dios ama, es decir, a los demás y a nosotros mismos por amor a Dios.

Éste es el orden de la Caridad: el amor a Dios, el amor a los demás y el amor a uno mismo por amor a Dios.

La santidad no consiste en hacer cosas cada día más difíciles, sino en hacerlas cada día con más amor (san Josemaría).

Para "hacer las cosas con amor" son necesarias también las demás virtudes que perfeccionan las facultades de la persona.

La caridad lleva a desarrollar las virtudes humanas, porque son especialmente necesarias para santificar las actividades temporales. Si no hay empeño en desarrollar esas virtudes, es difícil que el amor sea auténtico.

La caridad es como una inclinación interior y sobrenatural de la voluntad a amar a Dios y no se queda en sentimientos.

La caridad de Cristo no es sólo un buen sentimiento en relación al prójimo; no se para en el gusto por la filantropía. La caridad, infundida por Dios en el alma, transforma desde dentro la inteligencia y la voluntad.

Expresa una determinación firme de la voluntad.

Todo esto no significa que la caridad prescinda de los sentimientos. De ahí que se habla del "corazón" como sede de la caridad.

martes, 27 de enero de 2015

Quiero ser de Tu familia

Deseo cumplir siempre lo que Tu quieres de mi, en lo grande y en lo pequeño, en lo que me es grato y en lo que me desagrada.

Mamita, enseñame a amar esta santa voluntad en todos los acontecimientos, también en aquellos que me cuesta  entender o interpretar adecuadamente.

Quiero identificar mi querer con el Tuyo.

Quiero atender y cuidar a mi familia y tengo un gran afán por mejorar en el ejercicio de mi profesión.

Lo que Tú "quieras"... yo lo amo; y sólo deseo amar lo que Tú quieres que ame.

El cumplimiento de Tu voluntad es el único afán de mi vida.

Quiero aceptar con prontitud y alegría todo lo que Tu quieras de mi. No quiero rebelarme cuando Tus proyectos no coincidan con los mios; tampoco deseo aceptar Tu voluntad con resignación, como un mero doblegarme a Tus planes porque no hay otro remedio; no pretendo conformarme simplemente, pero sin amor.

¿Qué quieres que haga?

Quiero cada día, entregarme, abandonarme sin reservas; ser incondicionalmente dócil a Tu acción, manifestada en las pruebas internas y externas con las que quieras purificar mi alma.

Ya desde ahora acepto y acojo las innumerables alegrías de la vida familiar, del trabajo, del descanso...; acepto y acojo las dificultades, obstáculos y penas que la vida lleva también consigo, las tentaciones, la sequedad en la vida de piedad cuando no se deba a la tibieza, al poco amor...

Acepto las permisiones de Tu providencia sin reserva alguna, sin curiosidad, inquietud o desconfianza.

Deseo encontrarte providente, y que siempre seas fuente de serenidad y de agradecimiento.

lunes, 26 de enero de 2015

¡Todo puede ser confundido si falta rectitud en la conciencia!

Por amor a Dios y al prójimo, por amor a la justicia, el cristiano deber ser justo también en el decir, en un mundo en que tanto se maltrata con las palabras.

Al hombre se le debe el buen nombre, el respeto, la consideración, la fama que ha merecido.

La calumnia, la maledicencia, la murmuración... constituyen grandes faltas de justicia con el prójimo; siendo el origen más frecuente de la difamación, de la crítica negativa, de la murmuración, la envidia.

Señor, enseñame a decir lo que conviene, a no pronunciar palabras vanas, a conocer el momento y la medida en el hablar, y saber decir lo necesario y dar la respuesta oportuna; a no conversar tumultuosamente y a no dejar caer como una granizada, por la impetuosidad en el hablar, las palabras que me salen al paso.

¡Qué evite los juicios negativos!

Señor quiero ver siempre, y en primer lugar, lo bueno, que es mucho, de quienes están conmigo.

Ayudame a defender la dignidad de cada persona, su derecho al silencio. A defender su decisión de ser uno mismo, de no exhibirse, de conservar en justa y pudorosa reserva sus alegrías, sus penas y dolores de familia.

Santa María, Asiento de la Sabiduría, llena a tus hijos, en su estudio, en su trabajo, en su convivencia, de la Verdad que Cristo nos ha traído.

Dotes del formador

Siempre con su sonrisa, al cruzarse con cualquiera, manifestación externa, indisimulable, de profundo afecto fraternal.

Reciedumbre y fortaleza. Con claridad y caridad.

Corrigiendo siempre que sea necesario, sin dejar pasar el defecto y sin perder nunca el tono sobrenatural y cariñoso.

¡Magnanimidad!

domingo, 25 de enero de 2015

La colina de la paz

Hoy ha sido un día repleto de emociones.

A primera hora de la mañana han venido a buscarme al hotel dos alumnas del máster en asesoramiento educativo familiar para llevarme con sus familias a la colina de la paz.

La idea era rezar el rosario y escuchar Misa en el futuro santuario de Medjugorje en Quito.

Nada más llegar la paz y el recogimiento que había en todos los presentes me ha impresionado.

Acompañados por dos sacerdotes franciscanos, D. Heraldo y D. Ricardo, hemos terminado de rezar el Santo Rosario y nos hemos dirigido a unas carpas para la celebración de la Santa Misa.

No creo en las coincidencias, más bien estoy seguro de las providencias.

D. Ricardo ha celebrado una Eucaristía conmovedora en la que todos los asistentes, familias completas, nos hemos fundido en nuestros templo-corazón con la Santísima Virgen y todos nuestros seres queridos.

Al terminar he podido hablar con ambos sacerdotes y regalarles una cinta del Pilar a cada uno. Además, D. Heraldo me ha bendecido y me ha dicho que hacen falta familias numerosas de las buenas; también hemos hablado de mi hermano enfermo y me ha dado algo para él.

Se que la Virgen ha dispuesto que yo estuviera en Quito un día 25 y que mis alumnas - amigas compartieran con sus familias y conmigo este día.

Te doy gracias "mamita" y te pido que me alcances la gracias de no sólo decir: ¡Hágase en mí según Tu voluntad!, sino vivirla tal como Tú lo hiciste.

Sé de quién me he fiado

"Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación".

Sé en quién he creído... Por ti Señor estoy dispuesto a afrontar riesgos y peligros, y a sobreponerme a la fatiga, al cansancio, a los aparentes fracasos.

¿Señor, qué quieres que haga?

¿Qué tengo que hacer de ahora en adelante?

¿Qué esperas de mí?

Señor, ¿qué quieres que haga?

SERVIAM!

¡Te serviré sin condiciones!

Con Tu ayuda, te serviré siempre, Señor.

¡Siempre comenzando con paz y alegria!

Concédeme caminar hacia Ti, siguiendo Tu ejemplo, y ser ante el mundo testigo de Tu verdad.

Que, a lo largo de mi vida, vuelva una y otra vez a recomenzar.

sábado, 24 de enero de 2015

Toda nuestra vida tiene trascendencia divina

Estoy llamado a hacer la Iglesia dentro de mi. He de ser muy leal,  muy responsable.

He recibido un encargo divino. Doy gracias de todo corazón.

Mi lucha ha de ser positiva, llena de gozo. Tengo la herencia de sacar adelante este encargo divino. Señor, ¡que me deje llevar por la gracia!  ¡Que sea dócil!

Que sepa mirar a la Virgen, que me refugie en la Reina de la Paz. Ella tiene que estar muy metida en mi vida.

Mi camino (O.D.) es camino de santidad, camino de esperanza.

He de estar atento a la soberbia que a todos nos ataca y aprovechar la gracia de Dios.

Quieo Luchar contra todo lo que me separe de ti Señor. Quiero ser hombre de oración.  Dame el respeto,  el amor, la delicadeza que tuvo María para seguir lo que Dios le pedía.

Tengo la ilusión de gastarme por la Obra,  de construir y hacer el O. D. como lo hizo nP y que siendo muy fiel contribuir a traer la paz a mucha gente.

Siento el deber de ser muy leal, de luchar por ser cada día más hijo de Dios, más O.D.

Tu Señor me pides heroicidad, que me olvide de mi yo. Quiero ser buen instrumento, porque sobre mi recae el peso divino de cuidar la santidad de los demás, de cuidar la santidad de la Obra.

¡Cuantas cosas grandes dependen de mi,  de mi entrega!

Soy consciente de lo que estoy viviendo y no me conformo con la medianía. Creo que estoy llamado a cosas muy grandes, y no quiero condicionar los planes de Dios.

Que no me deje llevar por mis caprichos.

Quiero  servir a la Iglesia y a la Obra como quieren ser servidas.

Madre, ecce!

viernes, 23 de enero de 2015

Tu me has elegido y yo quiero llegar a la meta

Este es mi único propósito,  el afán que llena mis días.

No soy sabio, ni poderoso, ni importante...; soy un hombres normal y corriente que intento responder con fe y generosidad a la llamada de mi Señor.

Intento que no me sorprenda y desanime mi flaqueza, ni la desproporción entre mis condiciones y la tarea que me pones por delante.

Se que Tu siempre das el incremento, suples mis carencias y limitaciones; y sólo me pides mi buena voluntad y la pequeña ayuda que pueden darte mis manos.

Mi fuerza está en la recepción de los sacramentos y en mi vida de oración, en el trato íntimo y profundo contigo, en el que busco mi santidad personal que ha de ser alegre, atractiva, que arrastre a otros a tu encuentro.

Se que mi esfuerzo por crecer en la santidad, en el amor a Ti y a todos los hombres por Ti me asegura la fidelidad y, por tanto, la alegría, el amor y una vida llena de sentido.

Quiero correr hacia la meta, para alcanzar el premio al que me llamas desde lo alto. Quiero luchar con todas mis fuerzas y buscarte, para amarte y para servirte.

Se que no desaparecerán mis defectos, pero día a día creceré en una amistad creciente, y seré fiel cada jornada.

Así llegaré hasta la meta, donde Tu me esperas.

Sabios consejos de un santo

Lo urgente puede esperar;  y si lo urgente es importante, debe esperar.

Se gasta lo que se deba, aunque se deba lo que se gaste.

"Arroja en Dios tu preocupación y Él te sostendrá" Salmo 5

Hay que ser Tomista,  paternalista,  triunfalista, providencialista, anticipativo e innovador.

Hay que librar una gran batalla contra la miseria, contra la ignorancia, contra la enfermedad, contra el sufrimiento, contra la más triste de las pobrezas: la soledad .

jueves, 22 de enero de 2015

Eres el mismo ayer y hoy, y por los siglos

Tengo un Maestro y un Guía que no morirá nunca, que vive para siempre coronado de gloria.

Estás a mi lado, dándome continuamente la Vida a través de los sacramentos.

Eres el autor de la salvación y el principio de paz y de unidad salvadora.

Cuando la Iglesia es perseguida es Cristo el perseguido; cuando Cristo es amado son amados los miembros de su Cuerpo.

Por eso, se niega a Cristo cuando no se quiere ayudar a los fieles.

Todos nos necesitamos, todos nos podemos ayudar; nuestra oración, el ofrecimiento del trabajo, de las pequeñas incomodidades que traerá el día de hoy, pueden ayudar eficazmente a tantos hermanos que están en camino de la fe y a quienes, estando cerca, no tienen aún la plena comunión.

Esta eficaz ayuda que prestamos a otros me aliente a cumplir acabadamente los deberes más pequeños y a darles un sentido sobrenatural, presentándolos al Señor como una ofrenda.

martes, 20 de enero de 2015

Dominus conservet eum et vivificet eum

El Señor lo conserve, y lo vivifique, y le haga feliz en la tierra...

Gracias Señor por el regalo de Francisco; dulce Cristo en la tierra.

"Donde está Pedro, allí está la Iglesia; donde está la Iglesia, no hay muerte, sino vida" San Ambrosio.: la fe de Pedro no puede desfallecer porque se apoya en la eficacia de la oración de Cristo.

Señor le has dado la autoridad suprema sobre la Iglesia. Atar y desatar, que aunque no guste significa "prohibir y permitir". 

Que sepa dejarme orientar, mandar, prohibir, dirigir..

Quiero amarle, escucharle, que en su voz descubra que está la Verdad (la Verdad nos hace libres versus la libertad nos hace veraces).


lunes, 19 de enero de 2015

Quiero guardar el depósito

¡Qué importante es la propia formación y más cuando me has puesto en este escaparate!

Quiero poner todo el empeño posible en mi propia formación, en el estudio profundo y adecuado de la doctrina revelada. En ser fiel a las indicaciones que me van dando.

La Verdad ha de tener consecuencias prácticas y reales en mi modo de ser, de pensar, de trabajar, de actuar...

Señor, te pido luz en estos días, y constancia en el estudio y la reflexión para entender y explicar cada vez de modo más claro aquello mismo que nos revelaste.


domingo, 18 de enero de 2015

Graciaaaaaas Madre

Gracias por tu intercesión.

Gracias también por los sacramentos y por los ritos externos que has instituido: las bendiciones, el agua bendita...

Gracias por no haber transigido con el error en la doctrina de fe, con la verdad parcial o deformada.

Gracias por mantenerte siempre vigilante para mantener la fe en toda su pureza, y por enseñarla por el mundo entero.

Gracias por Tu fidelidad a la doctrina que enseñó mi Señor.

Gracias por el sacerdocio, por los sacramentos todos -y de modo muy particular por la Sagrada Eucaristía-, por la liturgia, por el tesoro de la fe que has guardado fielmente a lo largo de los siglos.

Deseo tener la actitud de un buen hijo.

sábado, 17 de enero de 2015

Debería pitar infinitamente mejor

Hágase, cúmplase, sea alabada y eternamente ensalzada la justísima y amabilísima Voluntad de Dios sobre todas las cosas. Amén. Amén.

Nadie da lo que no tiene.

Tarea del cristiano: ahogar el mal en abundancia de bien. 

No se trata de campañas negativas, ni de ser anti nada. Al contrario: vivir de afirmación, llenos de optimismo, con juventud, alegría y paz; ver con comprensión a todos: a los que siguen a Cristo y a los que le abandonan o no le conocen.

Pero comprensión no significa abstención, ni indiferencia, sino actividad, iniciativas, deseos de dar a conocer a todos el rostro amable del Señor.

Quiero vivir de lo que rezo y rezar de lo que vivo.