El Señor me ama como soy y espera que le honre, que le cuente e incluso que le coma, poniendo de mi parte el esfuerzo por comportarme con total generosidad, dándoselo todo: ¡qué grande es nuestro Dios!
Pasmémonos ante su Omnipotencia y ante su cercanía, decididos a corresponder a sus planes divinos, aunque quizá nos exijan un cambio importante en nuestro camino personal; el Amor sin límites de este Niño inerme que ha nacido hace pocos días, que quiere contar completamente con nosotros, será el nuevo empuje de nuestra entrega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.