sábado, 28 de febrero de 2015

Fuertes y pacientes : serenos

Quiero tener fija la mirada en Dios; mantenerme sereno ante las preocupaciones, olvidar las pequeñeces, los rencores y las envidias, no quiero perder las energías, que me hacen falta para trabajar con eficacia, en servicio de los hombres.

Quiero poseer mi alma con la paciencia porque, estoy convencido, aprendiendo a dominarme, comienzo a poseer aquello que soy. Esta paciencia será la que me impulse a ser comprensivo con los demás, persuadido de que las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo.

Sereno porque siempre hay perdón, porque todo encuentra remedio, menos la muerte y, para los hijos de Dios, la muerte es vida.

Sereno, aunque sólo fuese para poder actuar con inteligencia: quien conserva la calma está en condiciones de pensar, de estudiar los pros y los contras, de examinar juiciosamente los resultados de las acciones previstas. Y después, sosegadamente, interviene con decisión.

jueves, 26 de febrero de 2015

Serviam!

Señor, te ofrezco todo lo que soy, lo que tengo, lo que puedo, todo lo pongo en tus manos.

Edifica Tú, Señor con lo poco que soy. Por los méritos de tu Hijo, transformame, Dios altísimo.

Te pido por mi familia, por mis bienhechores, por cada miembro de nuestro apostolado, por todas las personas que nos combaten, por aquéllos que se encomiendan a mis pobres oraciones...

Enséñame a poner mi corazón en el suelo para que su caminar sea menos duro.

martes, 24 de febrero de 2015

Cuaresma

Señor, que no olvide que el espíritu de penitencia está principalmente en cumplir, cueste lo que cueste, el deber de cada instante.

lunes, 23 de febrero de 2015

Ángel custodio

Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumíname, custódiame, rígeme y gobiérname, ya que he sido confiado a tu piedad celeste. Amén

Siento una gran pena cuando, por olvido, por tibieza o por ignorancia, no me siento acompañado por tan fiel compañero, o no le pido ayuda en tantas ocasiones en que la necesito.

Se que nunca estoy solo en la tentación o en la dificultad, mi Ángel me asiste; se también queestará a mi lado hasta el mismo momento en que abandone este mundo.

Al final de la vida, mi Ángel Custodio me acompañará ante el tribunal de Dios.

Sancti Angeli, Custodes nostri: defendite nos in proelio, ut non pereamus in tremendo iudicio. Santos Ángeles Custodios: defendednos en la batalla, para que no perezcamos en el tremendo juicio.

domingo, 22 de febrero de 2015

Serviam!

Al rezar quiero darme más cuenta de lo que digo en la última petición del Padrenuestro: "no nos dejes caer en la tentación, líbranos del Mal, del Maligno. Haz, oh Señor, que no ceda ante la infidelidad a la cual nos seduce aquel que ha sido infiel desde el comienzo"

En estos días de Cuaresma quiero mejorar mi fidelidad a aquello que se que Dios me pide, se que es la mejor manifestación de que frente al Non serviam del demonio, quiero poner mi personal Serviam: Te serviré, Señor


Con San Josemaría en Buenos Aires, Argentina, el 26 de junio de 1974

Una solución para que el mundo cambie, que tu y yo luchemos por ser mejores cada día.

Hablar con mucha sinceridad con el idioma del mundo.

Ser muy devoto de San José, el sacó adelante la familia de Nazaret.

La libertad de enseñanza es un tema religioso; la libertad nos la ganó el Señor muriendo en la cruz.

Aceptar la enfermedad con alegría.

Hacer un buen negocio económico y un gran negocio espiritual.

Nos ha elegido el Señor desde antes de la creación del mundo para que seamos santos. Somos pequeños pero Dios nos ha elegido.

Meter el corazón en las cosas terrenas.

Los papás hacemos muy bien viendo las cosas de tejas para abajo; ir de la mano de su confesor. Ejemplo de Tobías y San Rafael. También encomendarlos a San Juan el evangelista.

A luchar cada uno en su lucha interior; todos somos de barro, acudir al regalo de la confesión.

viernes, 20 de febrero de 2015

Todo tiene remedio, basta ser sincero de verdad.

Señor, si quieres -y Tú quieres siempre-, puedes curarme. Tú conoces mi flaqueza.

Tú, que has curado a tantas almas, haz que, al tenerte en mi pecho o al contemplarte en el Sagrario, te reconozca como Médico divino.

Se que un jefe en el campo de batalla estima más al soldado que, después de haber huido, vuelve y ataca con ardor al enemigo, que al que nunca volvió la espalda, pero tampoco llevó nunca a cabo una acción valerosa...

También se que no sólo se santifica el que nunca cae sino el que siempre se levanta y que lo malo no es tener defectos -porque defectos tenemos todos-, sino pactar con ellos, no luchar.

Creo que todo tiene remedio. Tu estás siempre muy cerca de nosotros, pero especialmente en los momentos de la caida, por muy grande que haya sido la falta, aunque sean muchas las miserias. Basta ser sincero de verdad.

Tu esperas de nosotros más oración y mortificación, más comprensión y cariño.

Soy consciente de mis heridas y de mis llagas y experimento la urgencia de ser curado; quiero dejar mi antigua vida y no seguir a otro más que a ti, Señor, que curas siempre mis heridas.

jueves, 19 de febrero de 2015

Vía crucis del siglo XXI

Sin un verdadero espíritu de penitencia y de conversión sería imposible el trato contigo, y nos dominaría el pecado.

Rehuir la penitencia significaría también rehuir la santidad y quizá, por sus consecuencias, la misma salvación.

Quiero identificarme contigo y acepto Tu invitación a padecer junto a ti.

Sobre todo, los viernes de Cuaresma como hoy, que tienen un recuerdo especial del Viernes Santo en que consumaste la Redención.

Meditaré los acontecimientos de aquel día, que han quedado recogidos en la tradicional devoción del Vía Crucis. 

Estoy decidido a acompañarte en estos días, contemplando Tu Humanidad Santísima en las escenas del Vía Crucis: ver cómo voluntariamente recorres el camino del dolor por nosotros.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Ecce ego quia vocasti me!

Me has llamado y aquí estoy. Estoy decidido a que no pase este tiempo de Cuaresma como pasa el agua sobre las piedras, sin dejar rastro. Me dejaré empapar, transformar; me convertiré, me dirigiré de nuevo a Ti, queriéndote como Tu deseas ser querido.

Quiero ser Tuyo, para tener mayor gracia para mi eficacia en la tierra y para alcanzar felicidad eterna.

Estoy decidido a seguir el camino de la entrega: la Cruz a cuestas, con una sonrisa en los labios, con una luz en mi alma.

Quiero prepararme con un examen hondo, y te pido ayuda Señor, para que pueda conocerte  mejor y me conozca mejor a mi mismo.

Se que no hay otro camino, si hemos de convertirnos de nuevo. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Apostolado del ejemplo

Señor, que me vean todos muy piadoso, muy enamorado de la Santísima Virgen, muy rezador: Dios lo espera de mi.

Quiero ser fiel a la doctrina de siempre de la Iglesia.

No quiero dejar la oración, la lectura y la meditación del Santo Evangelio, las pequeñas mortificaciones de cada día, ofrecidas a Dios y a la Santísima Virgen, nuestra Madre, con fervor y con perseverancia.

Quiero enseñar las verdades de siempre —lo que aprendí de mis padres, que son tan buenos—, que no puede cambiarse el depósito de la fe que Jesucristo nos ha confiado.

Imitando la vida de Cristo, que pasó haciendo el bien, confortando, sanando, enseñando, procurando hacer el bien allí donde esté.

Se que nuestro destino es eterno y sobrenatural, sólo en Jesucristo nos salvamos para siempre, y sólo en Él alcanzaremos ya de algún modo en esta vida la paz y la felicidad verdaderas.

Pido fervientemente al Señor que conserve al Romano Pontífice, que lo vivifique con su aliento divino, que lo haga santo y lo llene de sus dones, que lo proteja de modo especialísimo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Obras son amores

Poner el corazón en el suelo para que los demás no sientan la dureza.

sábado, 14 de febrero de 2015

Mis amigos sacerdotes

Son firmes, apacibles, cariñosos, alegres; servidores especiales —siempre con sosiego y alegría— de todas las almas.

Son, en cualquier situación y circunstancia en que se encuentren, instrumentos de unidad.

Siempre intentan buscar no su interés sino el de los demás.

Cada Confesión que otorgan es expresión del poder y de la misericordia de Dios; los sacerdotes ejercitan este poder no en virtud propia, sino en nombre de Cristo -in persona Christi-, como instrumentos en manos del Señor.

Jesús les identifica de tal modo consigo en el ejercicio de los poderes que les confia, que su personalidad es como si desapareciese delante de la suya, ya que Él es quien actúa por medio de ellos.

Oígo a Cristo en la voz de mis amigos sacerdotes.

viernes, 13 de febrero de 2015

Falta de caracter... y de alfombras

Hay que meterse el carácter en el bolsillo y sonreír y hacer agradable la vida a los que tenemos junto a nosotros.

No supone algo extraño —somos seres humanos, no espíritus puros— que, en algún momento, se escape una reacción desabrida o de mal genio, fruto de la soberbia personal, capaz de enturbiar la convivencia entre las personas. Pero contamos con el remedio al alcance de la mano: saber pedir perdón, mostrar de un modo u otro que nos duele haber causado un disgusto a alguien.

Si alguna vez pienso que me han ofendido, rechazaré terminantemente del corazón cualquier resentimiento: evitaré incubar gérmenes nocivos que podrían agriar las relaciones con los demás.

¡Quiero hacerme alfombra en donde los demás pisen blando!

«¡Mirad cómo se aman»!, comentaban los paganos al ver el cariño con que se trataban entre sí los primeros cristianos. También ahora ha de notarse que nos queremos y que amamos a todas las personas con las que coincidimos.

Deseo fomentar muchísimos deseos de servir, de gastarme gustosamente por los demás.

Para ello voy a luchar por cuidar más los detalles de la convivencia amable y positiva con las demás personas, en todos los ambientes, comenzando por mi propia casa.

Para ello buscaré y trataré en todo momento a María y a José.

lunes, 9 de febrero de 2015

Como el que atesora...

Así dice la escritura que es el que honra a su madre. Hoy es tu cumpleaños y quiero honrar con todo mi ser el "dulcísimo precepto del Decálogo", porque es una de las más gratas obligaciones que el Señor me ha dejado.

Recuerdo con inmenso cariño tu empeño esforzado para que fuera trabajador, austero, educado en el sentido pleno de la palabra... y, sobre todo, buen cristiano.

Siempre quisiste que arraigaran en mi los fundamentos de las virtudes humanas: la reciedumbre, la sobriedad en el uso de los bienes, la responsabilidad, la generosidad, la laboriosidad, que aprendiera a gastar sabiendo las necesidades que muchos padecen actualmente en el mundo...

El amor inmenso a vuestros cuatro hijos os movió a papá y a ti a buscar un lugar adecuado para la época de vacaciones y el descanso -con frecuencia sacrificando vuestros gustos e intereses-, evitando aquellos ambientes que harían imposible, o al menos muy difícil, la práctica de una verdadera vida cristiana.

Nunca olvidásteis que erais administradores de un inmenso tesoro de Dios y que, por ser cristianos, no constituíais una familia más -y así nos lo enseñásteis con oportunidad a vuestros hijos-, sino una familia en la que Cristo estaba presente.

Esta realidad viva os impulsó a ser ejemplares en toda ocasión (vida de familia, deberes profesionales, sobriedad, orden...).

"En el rostro de toda madre se puede captar un reflejo de la dulzura, de la intuición, de la generosidad de María."

Se que honrandote, honro también a la que, siendo Madre de Cristo, es igualmente Madre mía.

Te pongo bajo la protección de la Santísima Virgen y de los santos Ángeles Custodios.

¡Te quiero! Aunque en más de una ocasión no haya sido capaz  de demostrártelo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Las penas son alas

Decía San Agustín: hacer todo lo que se pueda y pedir lo que no se puede.

Tu no mandas cosas imposibles y las penas son alas, dice una antigua expresión latina.

Bástele a cada día su propio afán.

Que no olvide que "todos estamos llamados a sufrir, pero no todos en el mismo grado y de la misma manera; cada uno seguirá en esto su llamada, correspondiendo a ella generosamente. El sufrimiento, que desde el punto de vista humano es tan desagradable, se convierte en fuente de santificación y de apostolado, cuando lo aceptamos con amor y en unión con Jesús..."

Dormí y soñé que la vida era alegría.
Desperté y vi que la vida era servicio.
Serví y descubrí que en el servicio se encuentra la alegría.
(poeta indio, Rabindranath Tagore, premio Nobel de literatura 191)

Verdadera jornada de reflexión

En el día de mi 49 cumpleaños miro el pasado con gratitud, quiero vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza.

Como ha pedido el Papa Francisco en el comienzo del Año de la Vida Consagrada (y 500 aniversario de Santa Teresa de Jesús), "¡seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la dedicación llena de esperanza!"

¡Así sea!


jueves, 5 de febrero de 2015

Cena con invitado

Mártires modernos

Son un ejemplo de amor y de firmeza en la fe, de valentía y de fecundidad.

El ejemplo del mártir me trae a la memoria que a la fe se debe un testimonio personal, preciso, y -si llega el caso- costoso, intrépido; y me recuerda que el mártir de Cristo no es un héroe extraño, sino que es para nosotros, es nuestro.

Enseña Santo Tomás que esta virtud se manifiesta en dos tipos de actos: acometer el bien sin detenerse ante las dificultades y peligros que pueda comportar, y resistir los males y dificultades de modo que no nos lleven a la tristeza.

En el primer caso valentía y audacia; en el segundo, paciencia y perseverancia.

Señor, que sepa superar los estados de ánimo, para evitar las quejas inútiles, para perseverar en el trabajo cuando comienza el cansancio, para sonreír cuando me encontre con menos facilidad de hacerlo, para corregir lo que sea necesario, para comenzar cada labor en su momento, para ser constante...

Que sepa también "ir tirando" de la gente, con paciencia y cariño. Que sepa conducirme cada día, al tratar a quienes me rodean, con mucha comprensión, con mucho cariño, junto con toda la energía necesaria.

Señor te entrego mi vida con ese heroísmo escondido que me pides, en el cumplimiento fiel del deber: en el trabajo, en la familia, en la lucha por ser siempre coherente con la fe cristiana, con un ejemplo que arrastre y estimule.

Se que necesitas almas recias y audaces, que no pacten con la mediocridad. Te lo ofrezco por todos los cristianos perseguidos de todos los tiempos, en especial por mis hermanos se Siria.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Nuestro tesoro

¡Cuánta enfermedad a mi alrededor!

Deseo tener delicadeza y humanidad con todos ellos. Quiero acompañarles, visitarles con la frecuencia oportuna, procurar que la enfermedad no les intranquilice, facilitarles el descanso y cumplimiento de todas las prescripciones del médico, hacerles grato el tiempo que esté con ellos, sin que nunca se sientan solos, y ayudarles a que ofrezcan y santifiquen el dolor, procurando que reciban los sacramentos.

¿Te veo en cada enfermo? ¿Se cuidarles con cariño y respeto? ¿ Tengo atenciones delicadas y se prestarles esas pequeñas ayudas que tanto se agradecen?

martes, 3 de febrero de 2015

Mi vida corriente, llena de trabajo y de normalidad,

¿Es camino de santidad, como lo fue la de la Sagrada Familia?

¿Procuro llevarla a cabo con perfección humana, con honradez y, a la vez, con fe y sentido sobrenatural?

Permaneciendo en mi lugar, con mis quehaceres aquí en la tierra me gano el Cielo y ayudo a toda la Iglesia y a la humanidad entera.

Quiero imitar el ejemplo del Señor, buscando en mi ocupación profesional no sólo el cumplir, sino el sobreabundar en la abnegación y el sacrificio, en un empeño gustoso, con amor.

Quiero llegar al fondo, con valentía. Realizar el trabajo a conciencia, haciendo rendir el tiempo, sin dejarme dominar por la pereza; manteniendo la ilusión por mejorar día a día en mi preparación profesional; cuidando los detalles en la tarea cotidiana; abrazando con amor la Cruz, la fatiga de la labor de cada día.

Deseo ser partícipe de la Creación.

Mi unión contigo en el trabajo diario, refuerza en mi el propósito de hacer todo solamente por Tu gloria y el bien de las almas.

Quiero que vayan a la par en mi vida la santificación del trabajo y el afán apostólico.

lunes, 2 de febrero de 2015

Comuniones espirituales

Saxum recuérdame frecuentemente la presencia cercana de Cristo en los sagrarios de Zaragoza.

Que cada día sean mayores mis deseos de recibir al Señor y mayor mi amor, de modo particular en esos minutos en los que permanece sacramentalmente en mi corazón.

Se que la Comunión no es un premio a la virtud, sino alimento para los débiles y necesitados como yo.

Que ponga todo mi empeño en apartar la rutina, la tibieza, el desamor...

Que disponga convenientemente mi alma con actos de fe, de esperanza y de amor.

domingo, 1 de febrero de 2015

El humilde carpintero de Nazaret

San José, después de María, es el mayor de los santos en el Cielo

Al Santo Patriarca le han sido encomendados, de un modo real y misterioso, los cristianos de todas las épocas.

Atiéndeme en aquello que en estos días te pedo, y que dejo en tus manos para que tú lo presentes ante Jesús, que tanto te amó y a quien tanto amaste en la tierra y ahora amas y adoras en el Cielo.

 ¿Dudo cuando me encuentro dificultades para llevar a cabo lo que Dios quiere de mi: sostener a la familia?, ¿sigo el razonamiento lógico de que "porque tengo la gracia de Dios, porque tengo una vocación, podré superar todos los obstáculos?", ¿me crezco ante las dificultades, apoyándome en Dios?

Se que el fundamento, el sillar -quizá sin brillar, oculto- ha de ser sólido, sin fragilidades; tiene que servir de base para el sostenimiento del edificio...; si no, se queda aislado

Sancte Ioseph..., ora pro nobis..., ora pro me!