sábado, 17 de enero de 2015

Quiero aprender a ser AFABLE

Quiero aprender a convivir con todos, por encima de sus defectos, ideas y modos de ser.

Quiero aprender a ser una persona abierta, con capacidad de amistad, dispuesto siempre a comprender y a disculpar.

No puedo estar encerrado en mí mismo, despreocupado y ajeno a lo que pasa a mi alrededor.

Y esto en primer lugar en mi casa; con mi mujer y mis hijas.

Quiero hacer la vida más grata a quienes veo todos los días, hacer amable la vida cotidiana de los que están a mi alrededor.

No quiero ser egoísta, con gesto destemplado y malhumor, mal educado y desordenado, vivir sin tener en cuenta los gustos, preocupaciones e intereses de los demás.

Quiero aprender a tener una actitud firme y estable, sabiendo disentir -cuando sea preciso- de los demás, con caridad, sin hacerme antipático; teniendo con todos el mayor respeto y las mejores muestras de atención.

Quiero tener un corazón grande y no detenerme en los defectos y deficiencias de las personas que se me acercan.

Quiero en definitiva, imitarte Señor, aunque a veces se me haga difícil.

Quiero ser benigno e indulgente, quiero tener gratitud con todos y ser cortes.

¡Qué formidable sería que pudieran llamarme AMIGO las personas con que trabajo, los padres y los alumnos del colegio! Esto indicaría que me esfuerzo por ser desinteresado, comprensivo, optimista, leal.

Pero mejor aún sería que mi mujer y mis hijas supieran lo que les quiero por mi forma de tratarles.

Quiero tener una personalidad atractiva: sereno, positivo en mis juicios, leal, equilibrado, ajeno a la crítica o a la polémica.

Que mi comportamiento y mis palabras trasparenten un amor desinteresado a Ti y un sincero deseo de servirte con todas mis fuerzas.

viernes, 16 de enero de 2015

Por qué discutimos (soberbia | humildad)

Hay que ser como niños ... ¿por qué busco el liderazgo?

Por SOBERBIA!!

Estropeo todo lo que toco.

Tengo que tomar conciencia de mi nada.

¡La humildad es estar en la Verdad!

Ejemplo: el polvo con el sol brilla pero sigue siendo polvo.

Mi faltas de humildad:

Pensar que lo que hago o digo esta mejor que lo de los demás (en familia, en el trabajo).

Querer salirme siempre con la mía.

Disputar con tozudez.

Dar mi parecer sin que me lo pidan o lo exija la caridad.

Despreciar el punto de vista de los demás.

No mirar todos los dones y aptitudes como prestados.

No reconocer mi indignidad.

Ser ejemplo en las conversaciones (citarme en todo momento).

Hablar mal de mi mismo... buscando compasión.

Excusarme cuando me reprenden.

No contar en la dirección espiritual cosas por vergüenza o para que no pierdan la imagen de mi.

Dolerme de que otros sean más estimados.

Negarme a hacer trabajos inferiores.

Buscar singularizarme.

Se que "el hermano ayudado por su hermano, es como una ciudad amurallada" Nada ni nadie puede vencer contra la caridad bien vivida.

Debo evitar críticas y murmuraciones que quitan la paz del alma y enturbian las relaciones entre los hombres.

Se que la amistad, si es verdadera, se hace más profunda y auténtica con la corrección sincera.

La amistad con Cristo crece también cuando ayudo a un amigo, a un familiar, a un colega, con una corrección amable, pero clara y valiente.

Lo haré con caridad, en el momento oportuno, sin humillar..., y con ánimo de aprender y de mejorar en lo que corrijo. Con la misma delicadeza, con la misma fortaleza que Tu lo harías.

Voy a intentar corregir, pues, por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de lograr su enmienda.

Señor, te suplico enterrar mi amor propio, y que sea siempre el Amor lo que me mueva.

jueves, 15 de enero de 2015

Misión y Visión

Conocer la voluntad de mi Amo, esa es mi misión en la vida.

Se que a todo el que se le ha dado mucho, mucho se le exigirá, y al que le encomendaron mucho, mucho le pedirán.

A mi me has dado mucho (familia, amigos, trabajo, vocación) y muchas veces tengo vértigo pensando en lo que me has de pedir...

Me consuela pensar que eres GRANDE y por los méritos de algunos perdonas a los otros.

Como me han enseñado, me siento instrumento para que el Pintor realice verdaderos milagros en mis amigos.

Siento verdadero afán de ayudar a los hombres a encontrarte.

Tengo una gran fe en Ti y quiero que sea una fe con obras, para poner los medios ordinarios y extraordinarios que cada caso requiera.

Quiero y deseo estar lleno de esperanza y optimismo, convencido de que Tu eres lo único que verdaderamente necesitan.

Quiero echar fuera los respetos humanos: que nada me importe lo que piensen los demás, cueste lo que cueste.

Deseo tener una gran rectitud de intención, que lo único que me importa sea Tu juicio y nada, o muy poco, el juicio de los hombres.

Se que he de vivir plenamente la virtud de la prudencia, pero aspiro a tener muchos amigos y fomentar amistades auténticas.

He de ser trasparente, no puedo tener dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera, exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos.

También fuerte y sincero para pensar generosamente en los demás, con personal sacrificio,  para ofrecer una defensa clara y sin paliativos.

Quiero ser un buen instrumento y para ello te pido fortaleza, constancia, paciencia, audacia, veracidad y autenticidad,

Nuestro mundo está necesitado de hombres y mujeres de una pieza, ejemplares en sus tareas, sin complejos, sobrios, serenos, profundamente humanos, firmes, comprensivos e intransigentes en la doctrina de Cristo, afables, justos, leales, alegres, optimistas, generosos, laboriosos, sencillos, valientes...,

Se que la herramienta, que de sí misma sería incapaz de producir nada, en manos de un buen profesional puede llegar a realizar obras maestras.

¡No existe enfermedad que Tu no puedas curar!

Te suplico una fe operativa, sin respetos humanos, que no me pare en las dificultades que hallaré.

Cuando me encontre hoy cerca del Sagrario no te dejeré de hablar de esos amigos que deseo llevarte para que Tu los cures.

miércoles, 14 de enero de 2015

Intereses personales

Sólo recurro a Ti cuando no tengo otro asidero.

¿No es esto interés personal por mi parte? Sin duda lo es.

Pero ¿acaso las madres ignoran que los hijos somos de ordinario un poco interesados, y que a menudo nos dirigimos a ellas como al último remedio?

Están convencidas y no les importa: por eso son madres, y su amor desinteresado percibe -en nuestro aparente egoísmo- nuestro afecto filial y nuestra confianza segura.

No creo que la devoción a Santa María se limite a estas llamadas apremiantes. Pienso -sin embargo- que no debe humillarnos, si nos ocurre eso en algún momento.

Las madres no contabilizan los detalles de cariño que sus hijos les demuestran; no pesan ni miden con criterios mezquinos. Una pequeña muestra de amor la saborean como miel, y se vuelcan concediendo mucho más de lo que reciben.

Si así reaccionan las madres buenas de la tierra, imaginaos lo que podremos esperar de Nuestra Madre Santa María.

Mis brazos sois vosotros

Todo el mundo te busca, ayúdanos, Señor, a facilitar el encuentro contigo de nuestros parientes, de nuestros amigos, de los colegas y de toda alma que se cruce en nuestro camino.

Señor ¿pero puede un ciego guiar a otro ciego?; siento el peso de la responsabilidad: como marido, como padre, como hijo, como hermano, como padrino, como amigo, como director....

Me siento un siervo indigno, y además no paro de decir a mis hijas y alumnos que la Princesa además de serlo tiene que parecerlo.

Se que el apostolado es fruto del amor a Ti, pero no se como empezar.

Señor que comprenda que Tu eres la Luz con la que iluminamos, la Verdad que debemos enseñar, la Vida que comunicamos.

Se que esto sólo será posible si soy un hombre muy unido a Ti por la oración.

Me conmueve contemplar cómo, entre tanta actividad apostólica, Te levantabas muy de madrugada, cuando aún era oscuro, para dialogar con Tu Padre Dios y confiarle la nueva jornada que iba a comienzar, llena también de atención a todas las almas.

Que aprenda en la oración, en el trato contigo, a comprender, a mantener la alegría, a atender y apreciar a todas las personas que me has confiado.

Tú, Señor, eres todo lo que necesito; enséñame a darte a conocer con el ejemplo de una vida alegre, a través del trabajo bien realizado, con una palabra que mueva los corazones.

Que luche contra el desaliento de pensar que no mejoro en la oración, pues se que el trato  contigo es el soporte de nuestra vida y la condición de todo apostolado.

martes, 13 de enero de 2015

Me siento abrumado por la Omnipotencia de Dios

El Señor me ama como soy y espera que le honre, que le cuente e incluso que le coma, poniendo de mi parte el esfuerzo por comportarme con total generosidad, dándoselo todo: ¡qué grande es nuestro Dios!

Pasmémonos ante su Omnipotencia y ante su cercanía, decididos a corresponder a sus planes divinos, aunque quizá nos exijan un cambio importante en nuestro camino personal; el Amor sin límites de este Niño inerme que ha nacido hace pocos días, que quiere contar completamente con nosotros, será el nuevo empuje de nuestra entrega.

lunes, 25 de abril de 2011

Reactivación del BLOG


Han pasado muchas, muchas cosas desde la última vez que escribí en IDK...
Hemos estado pasando unos días en Asturias con motivo de las vacaciones de Semana Santa. He conseguido leer bastante y una de las cosas que me venía una y otra vez a la cabeza es que tenía que volver a escribir aquí y en ello estoy.
Me he hecho el propósito de escribir todos los días aunque sólo sea una línea. Escribiré rápido y sin revisar para intentar ser lo más yo posible; creo que si lo hago de otra forma no conseguiré escribir más de dos o tres días.
Como de momento sólo hay dos personas que lean el contenido a ellas van dirigidas esta primeras reflexiones:
D. Fede, le tengo totalmente abandonado pero no olvidado. Voy a poner en esta entrada una de las fotos del viaje a Santiago de Chile, como ya sabe está hecha con el Iphone.
Sonso, se que queda poco para el parto y me gustaría poder ayudarte más en esta recta final. Me alegro de que el viernes cojas la baja y que puedas centrarte más en Guadalupe.
Por cierto, espero que hagáis comentarios o que si no queréis recibir este tostón me lo digáis para daros de baja.
Mañana más, si Dios quiere.