domingo, 8 de febrero de 2015

Verdadera jornada de reflexión

En el día de mi 49 cumpleaños miro el pasado con gratitud, quiero vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza.

Como ha pedido el Papa Francisco en el comienzo del Año de la Vida Consagrada (y 500 aniversario de Santa Teresa de Jesús), "¡seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la dedicación llena de esperanza!"

¡Así sea!


jueves, 5 de febrero de 2015

Cena con invitado

Mártires modernos

Son un ejemplo de amor y de firmeza en la fe, de valentía y de fecundidad.

El ejemplo del mártir me trae a la memoria que a la fe se debe un testimonio personal, preciso, y -si llega el caso- costoso, intrépido; y me recuerda que el mártir de Cristo no es un héroe extraño, sino que es para nosotros, es nuestro.

Enseña Santo Tomás que esta virtud se manifiesta en dos tipos de actos: acometer el bien sin detenerse ante las dificultades y peligros que pueda comportar, y resistir los males y dificultades de modo que no nos lleven a la tristeza.

En el primer caso valentía y audacia; en el segundo, paciencia y perseverancia.

Señor, que sepa superar los estados de ánimo, para evitar las quejas inútiles, para perseverar en el trabajo cuando comienza el cansancio, para sonreír cuando me encontre con menos facilidad de hacerlo, para corregir lo que sea necesario, para comenzar cada labor en su momento, para ser constante...

Que sepa también "ir tirando" de la gente, con paciencia y cariño. Que sepa conducirme cada día, al tratar a quienes me rodean, con mucha comprensión, con mucho cariño, junto con toda la energía necesaria.

Señor te entrego mi vida con ese heroísmo escondido que me pides, en el cumplimiento fiel del deber: en el trabajo, en la familia, en la lucha por ser siempre coherente con la fe cristiana, con un ejemplo que arrastre y estimule.

Se que necesitas almas recias y audaces, que no pacten con la mediocridad. Te lo ofrezco por todos los cristianos perseguidos de todos los tiempos, en especial por mis hermanos se Siria.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Nuestro tesoro

¡Cuánta enfermedad a mi alrededor!

Deseo tener delicadeza y humanidad con todos ellos. Quiero acompañarles, visitarles con la frecuencia oportuna, procurar que la enfermedad no les intranquilice, facilitarles el descanso y cumplimiento de todas las prescripciones del médico, hacerles grato el tiempo que esté con ellos, sin que nunca se sientan solos, y ayudarles a que ofrezcan y santifiquen el dolor, procurando que reciban los sacramentos.

¿Te veo en cada enfermo? ¿Se cuidarles con cariño y respeto? ¿ Tengo atenciones delicadas y se prestarles esas pequeñas ayudas que tanto se agradecen?

martes, 3 de febrero de 2015

Mi vida corriente, llena de trabajo y de normalidad,

¿Es camino de santidad, como lo fue la de la Sagrada Familia?

¿Procuro llevarla a cabo con perfección humana, con honradez y, a la vez, con fe y sentido sobrenatural?

Permaneciendo en mi lugar, con mis quehaceres aquí en la tierra me gano el Cielo y ayudo a toda la Iglesia y a la humanidad entera.

Quiero imitar el ejemplo del Señor, buscando en mi ocupación profesional no sólo el cumplir, sino el sobreabundar en la abnegación y el sacrificio, en un empeño gustoso, con amor.

Quiero llegar al fondo, con valentía. Realizar el trabajo a conciencia, haciendo rendir el tiempo, sin dejarme dominar por la pereza; manteniendo la ilusión por mejorar día a día en mi preparación profesional; cuidando los detalles en la tarea cotidiana; abrazando con amor la Cruz, la fatiga de la labor de cada día.

Deseo ser partícipe de la Creación.

Mi unión contigo en el trabajo diario, refuerza en mi el propósito de hacer todo solamente por Tu gloria y el bien de las almas.

Quiero que vayan a la par en mi vida la santificación del trabajo y el afán apostólico.

lunes, 2 de febrero de 2015

Comuniones espirituales

Saxum recuérdame frecuentemente la presencia cercana de Cristo en los sagrarios de Zaragoza.

Que cada día sean mayores mis deseos de recibir al Señor y mayor mi amor, de modo particular en esos minutos en los que permanece sacramentalmente en mi corazón.

Se que la Comunión no es un premio a la virtud, sino alimento para los débiles y necesitados como yo.

Que ponga todo mi empeño en apartar la rutina, la tibieza, el desamor...

Que disponga convenientemente mi alma con actos de fe, de esperanza y de amor.

domingo, 1 de febrero de 2015

El humilde carpintero de Nazaret

San José, después de María, es el mayor de los santos en el Cielo

Al Santo Patriarca le han sido encomendados, de un modo real y misterioso, los cristianos de todas las épocas.

Atiéndeme en aquello que en estos días te pedo, y que dejo en tus manos para que tú lo presentes ante Jesús, que tanto te amó y a quien tanto amaste en la tierra y ahora amas y adoras en el Cielo.

 ¿Dudo cuando me encuentro dificultades para llevar a cabo lo que Dios quiere de mi: sostener a la familia?, ¿sigo el razonamiento lógico de que "porque tengo la gracia de Dios, porque tengo una vocación, podré superar todos los obstáculos?", ¿me crezco ante las dificultades, apoyándome en Dios?

Se que el fundamento, el sillar -quizá sin brillar, oculto- ha de ser sólido, sin fragilidades; tiene que servir de base para el sostenimiento del edificio...; si no, se queda aislado

Sancte Ioseph..., ora pro nobis..., ora pro me!